Alimentarse bien, puro equilibrio

Omitir el desayuno minComer no es solo necesario, también es una acción que genera placer: ese alfajor que se deshace en la boca cuando la galleta toca la lengua y el paladar y de pronto aparece el arequipe para completar el sabor.

No está mal el alfajor, sino el comerse cada uno de los que hay en la caja en una sola sentada, como dice el dicho.

Alimentarse bien pasa por el equilibrio. No se trata de restringir o quitar. Magnolia Escobar Castrillón, nutricionista, dietista y magíster en Salud Pública, señala que es importante llevar una alimentación que tenga todos los grupos de alimentos.

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El pescado: un regalo para la salud

El pescado un regalo para la salud minCuando una persona quiere consumir alimentos ricos en proteínas puede elegir entre la carne y el pescado. En ambos, la proteína es de alto valor biológico porque contiene los ocho aminoácidos esenciales que requiere el organismo para formar y reparar tejidos. La diferencia está en el tipo de grasa. En las carnes de res, cerdo y pollo, predomina la grasa saturada que el cuerpo humano necesita en poca cantidad, pero en exceso, aumentan el colesterol malo (LDL) y elevan el riesgo cardiovascular. 

En el pescado la grasa es insaturada, del tipo omega-3. Ésta es la noticia buena de la grasa del pescado porque en investigaciones científicas se ha demostrado su papel en la prevención de enfermedades cardiovasculares, al disminuir niveles de colesterol y triglicéridos, evitar la formación de coágulos en la sangre, dar flexibilidad a las arterias y reducir la presión sanguínea. Sin embargo, existe una diferencia en el contenido de grasa según el tipo de pescado, blanco o azul. Son ejemplo de peces blancos la merluza, el bacalao, el congrio, pargo y el róbalo.  Entre los azules están el atún, salmón, sierra, arenque, sardinas, anchoas y la trucha.

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¿Por qué es mejor la fruta que el jugo?

Por que es mejor la fruta que el jugo minLa fructosa, es un tipo de azúcar presente en las frutas. Esta se diferencia del azúcar común, en su proceso de absorción. Mientras que el azúcar se metaboliza en el intestino, la fructuosa involucra el hígado en el proceso, permitiendo que los niveles de glicemia (azúcar en la sangre), aumenten mas lentamente.

Este argumento fue suficiente para considerar la fructosa, como adecuada para diabéticos y personas con exceso de peso. No obstante hoy se ha descubierto que no es tan beneficiosa. ¿Por qué? Según diferentes investigaciones, se encontró que la fructosa, al ser metabolizada en el hígado, produce alteraciones que van desde hígado graso, hasta hormonas importantes para la regulación del apetito, como la insulina, la ghrelina y la leptina. Significa que al consumirla, puede incrementar el hambre y por consiguiente los problemas de sobrepeso. Por esta razón es mejor consumir frutas enteras en lugar de jugos, pues estos implican mayor cantidad de fructosa.

El sabor de la fructosa es 1.2 veces más dulce que el azúcar, por lo que se requiere menos cantidad para endulzar. Aporta calorías, lo que implica moderar su consumo en planes de reducción de peso y está restringida para los diabéticos.

Las bebidas alcohólicas… menos es mejor

Las bebidas alcoholicas menos es mejor minLas bebidas alcohólicas son el resultado de la fermentación o destilación del azúcar de los alimentos, de los cuales se extraen los diferentes tipos de licores. Por ejemplo, la cerveza se obtiene de la cebada, el vino de las uvas; el ron y el aguardiente del azúcar de caña; el tequila del maguey; el whisky de la cebada malteada y otros cereales.

La absorción de las bebidas alcohólicas es muy rápida. Por ser hidrosolubles no tienen un proceso de digestión, por lo cual se absorben muy fácil por las mucosas de la boca, el estómago y en mayor proporción en el intestino (duodeno-yeyuno) para metabolizarse después, entre un 90-95% en el hígado; lo demás se elimina por la respiración. 

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Omitir el desayuno… ¿cómo afecta tu peso?

Omitir el desayuno como afecta tu peso minRIIINNNGGGG!!!!!!!!!

Suena el despertador y el cerebro empieza a preocuparse: 

"Ya hay que levantarse y nos comimos todo el combustible”. Llama a la primera neurona que tiene a mano para ver si hay disponibilidad de glucosa en la sangre; Desde la sangre le responden: aquí hay glucosa para unos 15 a 20 minutos, nada más. El cerebro hace un gesto de duda, y le dice a la neurona mensajera: de acuerdo, vayan hablando con el hígado a ver si tiene reservas. En el hígado consultan la cuenta de ahorros y responden que a lo sumo los fondos alcanzan para unos 20 a 25 minutos. En total no hay sino cerca de 290 gramos de glucosa, es decir, alcanza para 45 minutos.  

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